Imagínate el andar durante horas, hasta que el sol se cruza con la luna y desaparece por el horizonte, mientras tú sigues caminando, recorriendo cada una de las calles de ese sitio, donde jamás nadie conseguiría pararte ni quitarte la esperanza de encontrar a esa persona de repente por la esquina. Que apareciese de la nada en el preciso momento en el que tú ya has perdido hasta la cuenta de los pasos dados, y lo único que te incita a seguir caminando es el imaginarte su sonrisa ante ti.
¿Y si no hubiese sido algo casual? ¿Y si ambos nos encontrábamos allí en ese momento por alguna razón? Yo con frio, tú con chaqueta, me abrazaste, sonreí, tu dijiste que ya te habías fijado en mí, volví a sonreír, esa sonrisa tonta...
Si tu supieses que yo también me había fijado en ti, pero hace años, si supieses que yo te quiero desde antes de hablar contigo, que te adoro con locura desde la primera vez que te vi, que daría mi vida porque fueses solo mío, porque juro darte cada uno de los minutos de mi existencia, así como cada una de las lagrimas que derramare por cada hora que no te tenga, te regalare todos mis sueños y mis ilusiones. También juro que jamás arriesgaré ni un solo momento feliz a tu lado por tonterías o discusiones, porque no hay azar destino ni suerte que pueda con un alma decidida a cumplir un sueño, y tú eres mi sueño. A cambio de todo esto no te pido nada, solo que seas feliz, sea conmigo o con otra, porque no soportaría el verte sufrir, el ver que has perdido esa sonrisa, la misma por la que me levanto cada día.
El amor no existe, porque no es un sentimiento como dicen, es una persona, y para mi esa persona eres tú... Perdona si te llamo amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario